Sunday, April 20, 2008

Los masones del siglo XVIII y la transformación del mundo

La Masonería moderna, nacida en el siglo XVIII, es una institución sensiblemente diferente de la Masonería antigua, en donde el arte de construcción se transforma del artesanato expresado en la arquitectura, a la sociología de formación del hombre, separándose de todas las prácticas manuales que habían hecho la gloria de sus cofradías. Con la entrada masiva de aristócratas, humanistas y racionalistas, la Orden masónica cambia de rostro y desde 1620, los antiguos masones operativos se vuelven minoritarios en relación a los intelectuales. Poco a poco, la antigua cofradía operativa se vuelve una sociedad de pensamiento. Sin embargo en este periodo el secreto, la fraternidad y la tolerancia son todavía rastros sobresalientes de las logias que empiezan a profundizar la práctica de las ciencias herméticas y el estudio de la creación de un mundo más humano y natural que dará nacimiento al iluminismo.

El mundo entero admite hoy que la propagación de los principios masónicos durante el siglo XVIII preparó una profunda transformación en todo el mundo, constituyendo las bases sobre las cuales se liberaron los pueblos del mundo y se instala la democracia. Estos principios de fraternidad obrando en la construcción del bien humano, con el objeto que cada uno de sus miembros se vuelvan los constructores del edificio social, dio lugar a un vasto movimiento cultural extendido por toda Europa con el nombre de Ilustración.

Según muchos historiadores, los límites de la Ilustración alcanzan la mayor parte del siglo XVII, aunque otros prefieren llamar a esta época la era de la Razón. Ambos periodos se encuentran en cualquier caso unidos y emparentados, e incluso es igualmente aceptable hablar de ambos periodos como de uno sólo.

Precedentes de la Ilustración
A lo largo del siglo XVI y XVII, Europa se encontraba envuelta en guerras de religión. Cuando la situación política se estabilizó tras la Paz de Westfalia y el final de la guerra civil en Inglaterra, existía un ambiente de agitación que tendía a centrar las nociones de fe y misticismo en las revelaciones individuales como la fuente principal de conocimiento y sabiduría. En lugar de esto, la era de la Razón trató entonces de establecer una filosofía basada en axiomas, como base para el conocimiento y la estabilidad.

Este objetivo, alcanzó su madurez con la ética de Baruch Spinoza, que exponía una visión panteística del universo donde Dios y la Naturaleza eran uno, expresada magníficamente en su ensayo Ética demostrada según el orden geométrico (1677). Esta idea se convirtió en el fundamento para la Ilustración, desde Newton hasta Jefferson.

La Ilustración estaba influenciada en muchos sentidos por las ideas de Pascal, Leibniz, Galileo y otros filósofos del periodo anterior. El pensamiento europeo atravesaba por una ola de cambios, ejemplificados por la filosofía natural de sir Isaac Newton, un genio matemático y físico brillante. Las ideas de Newton, que combinaba su habilidad de fusionar las pruebas axiomáticas con las observaciones físicas en sistemas coherentes de predicciones verificables, proporcionaron el sentido de la mayor parte de lo que sobrevendría en el siglo posterior, tras la publicación de sus Philosophiae Naturalis Principia Mathematica.

Pero Newton no estaba solo en su revolución sistemática pensadora, sino que era simplemente el más famoso y visible de sus ejemplos. Las ideas de leyes uniformes para los fenómenos naturales se reflejaron en una mayor sistematización en una variedad de estudios. Si el periodo anterior fue la era del razonamiento sobre los principios básicos, la Ilustración se dedicó a buscar en la mente de Dios, mediante el estudio de la creación y por la deducción de las verdades básicas del mundo. Esta visión de algún modo puede haber llegado hasta nuestros días, en la que creencia de los individuos en las verdades es más provisional, pero en aquel momento, la verdad era una noción poderosa, que contenía las nociones básicas sobre la fuente de la legitimidad de las cosas.

Estos precedentes de la Ilustración en Inglaterra a fines del siglo XVII, fuerzan el movimiento iluminista que se considera francés. Desde Francia, donde madura, se extiende por toda Europa y América y renovó especialmente las ciencias, la filosofía y la Política; sus aportaciones han sido más discutidas en el terreno de las artes y la literatura.

La Luz que iluminó al mundo
Este movimiento constituyó el nuevo sistema filosófico masónico que propone ilustrar, con la luz de la humana razón, la realidad toda, combatiendo los errores y prejuicios que se atribuían en la Edad Media.

Los líderes intelectuales de este movimiento se consideraban a sí mismos como la élite de la sociedad, cuyo principal propósito era liderar al mundo hacia el progreso, sacándolo del largo periodo de tradiciones, superstición, irracionalidad y tiranía (periodo que ellos creían iniciado durante la llamada “Edad Oscura”). Este movimiento trajo consigo el marco intelectual en el que se producirían las revoluciones americana y francesa, así como el auge del capitalismo y el nacimiento del socialismo.

El proceso histórico de la masonería en Chile

Conocí al autor de este artículo durante el I Simposio Internacional de la Masonería en América. Es un prestigioso historiador, profesor y directivo de la Universidad La República en Chile. Durante los tres días de mayo de 2005 que duró el encuentro en Santiago (Chile), intercambiamos interesantes nociones sobre la influencia de la Masonería en esta parte de América. En esta oportunidad, les presento la perspectiva masónica en la República chilena, de manos del querido Alfredo Lastra.

La historia de la Masonería en Chile está íntimamenterelacionada con el proceso de la Independencia; se trata de una relación lógica, puesto que las ideas emancipadoras de los patriotas americanos comenzaron a germinar en su contacto con las logias masónicas inglesas a comienzos del siglo XIX.

La Masonería no es una secta, una religión o un partido político, sino una organización de hombres libres que tienen por divisa la libertad, la igualdad, la fraternidad, la solidaridad, que privilegia la tolerancia entre sus miembros y en la sociedad. Por lo tanto, no es una institución dogmática y, como consecuencia de ello, el fanatismo le es ajeno. Propicia la justicia social y la dignidad de las personas. Educa a sus miembros en esos postulados, los cuales influyen individualmente y no como cuerpo en la sociedad con las herramientas dadas por la Orden, que respeta las opciones de cada uno de sus miembros.

Antes de la constitución formal de la Gran Logia de Chile ya había masones y logias en Chile. El primer Presidente de la República, Manuel Blanco Encalada, fue uno de ellos. Fundó en Santiago, en 1827, la primera logia de la cual se tiene conocimiento, la “Logia Filantropía Chilena”, de corta existencia.

Futuros masones regulares echaron las bases de la actividad intelectual y cultural del Chile decimonónico. José Victorino Lastarria fundó la “Sociedad Literaria”, Ventura Blanco Encalada, la Facultad de Filosofía y Humanidades. Francisco Bilbao, con su artículo Sociabilidad Chilena, publicado en El Crepúsculo el 1 de junio de 1844, planteó por primera vez la necesidad de reformar la educación y romper con el pasado conservador español aún presente en la sociedad chilena. Asimismo, reivindicó a la mujer al denunciar su condición dependiente en el matrimonio según las normasimpuestas por la religión única del estado (según la Constitución de 1833, la religión oficial era la católica, apostólica, con exclusión del ejercicio público de cualquier otra). Por ese artículo, Bilbao fue procesado por sedicioso, excomulgado y acusado de blasfemo, viéndose obligado a emigrar de Chile. Volvió al país en 1850, y junto a Santiago Arcos fundó la “Sociedad de la Igualdad”, institución que hizo suyas las divisas de libertad, igualdad y fraternidad.

En Valparaíso funcionaron dos logias constituidas por extranjeros residentes: la “Bethesda” por anglosajones y la “Etoile du Pacifique” por franceses. Allí también se constituyó, el 27 de julio de 1853, la logia “Unión Fraternal” que será la fundadora de la Masonería en Chile regularmente constituida. En 1862, las logias existentes constituyeron la Gran Logia de Chile, como único poder regulador de la Masonería Simbólica en el territorio.

A partir de entonces se constituyeron logias masónicas a través de toda la geografía nacional siendo un elemento característico de la idiosincrasia chilena, de su vida social, cultural, política, en la educación y la ciencia, en todas las manifestaciones de la vida diaria.

Los masones forman parte del alma de Chile y se han destacado en todas las actividades ciudadanas. No es extraño por lo tanto encontrar entre sus miembros a muchas de las más importantes personalidades que han marcado rumbos en la República.

Posted by libertad43 in 11:06:19 | Permalink | Comments Off